jueves, 16 de abril de 2009

Amor

Hay una mujer.
Puedo oler su ostentación
de hembra y sudor,
su humedad completa.
Un paisaje quizás, qué importa,
un espacio lo enmarca todo.
Siempre hay miradas
y brisas
y horizontes
y manos que palpan.
El transcurrir y los cabellos,
la caricia y los gestos,
deslizarse y reir,
acontecer los días.
Aquel beso y el hábito. Sí.
.
El amor es un beso,
sólo uno
incrustado
que evocamos sin cesar
los amaneceres.
.
La palabra dice te amo, o lo pienso,
y el verbo se hace carne
y nuestros cuerpos palpados son tiempo
o experiencia.
Conocimiento y uso.
La destreza en el placer es quimérica y cierta.
.
Tocaremos ese color imposible del cielo -gritamos-,
tan tangible
ahora.
Viviremos -nos amamos-
unidos,
enlazados,
solidarios,
en un mundo prodigioso y compartido,
de espacios abiertos o siempre por abrir,
de cómplices espejos o enemigos,
y siluetas en proceso
incierto
junto al cuarto de aseo,
ventanas como huidas,
el sigilo de dos soledades,
teléfono de lluvias
y gastronomía humeante y familiar.
.
Construiremos nuestro lecho
sobre el beso único,
talismán de la creación,
con terraza incluida y colada al viento.
.
Brochazos

4 comentarios:

Mar dijo...

aisssss (a sido un suspiro) me gusta tu forma de escribir...

Besitossssssssss

jose rasero b. dijo...

Seguiremos en ello, Mar. ¡A escribir a toda vela! ¡Saludos!

Eterna aprendiz dijo...

Tus letras nadan en las espirales que multiplican el sentimiento.
Saludos!

jose rasero b. dijo...

¡Hola Eterna! Los sentimientos, sin son positivos, hay que multiplicarlos siempre. En eso estamos. ¡Besos!