viernes, 5 de junio de 2009

Desencuentro entre literas

-El vagón está bien. Y las literas parecen cómodas
*Oiga, pero ¿qué hace usted aquí?
-Buenas, señorita. Yo viajaré aquí
*¿Cómo? No, no. Mire, tiene que haber un error, me dijeron que viajaría sola, o en todo caso con
otra mujer, pero no con un... con un... con un...
-Hombre. Esa es la palabra que busca. Conmigo no tendrá problemas, señorita. Yo siempre encuentro las palabras.
*Ah, sí, y ¿para qué las busca?
-Bueno, todo empezó como un hobby, pero ahora hasta me saco mi dinerito.
*Pues no crea que yo le vaya a dar ni un céntimo, faltaría más
-Todavía falta bastante. Y ya va siendo hora de acostarse
*Pero ¿no pensará usted?
-No, yo pienso poco, lo justo. Más bien hago las cosas
*Vaya noche
-No está soleada, no
*Bien, pues si no hay más remedio...
-La verdad es que hay muchos más remedios, pero yo me quedaré con este, señorita
*Pues tendrá que salir del compartimento
-Imposible
*¿Cómo?
-Me he encariñado mucho. No podría abandonarlo. Ahora no. A menos que amanezca
*¡Fresco! Pues dése la vuelta al menos
- Vale, yo por darme. También me quiero a mí mucho
*¡Bocazas! Dormiré en la litera de abajo
-¿Y si me caigo encima?
*Oiga, no se pase
-No, si yo lo decía por saber si me abrazaría un poquito, señorita
*¡Cállese!
-Imposible. Ya le dije que siempre ando buscando palabras. No puedo parar. A menos que duerma, claro
*¡Pues duérmase ya!
-Tendré que desnudarme. ¿Le importaría mirarme mientras?
*¿Qué?
-Sí, si usted me mira seguro que no me caigo
*Déjeme en paz. Voy a dormir (Se acuesta. Se tapa y se da la vuelta)
-¡AHHH!
*¿Pero...,?
-Nada, nada. Que me caí, pero no ha sido nada. Es que pude mirarme un poco en el espejo, si no hubiera sido peor
*¡Está loco!
-No, solo un poco, por usted. Pero eso no es malo
*...
-Una vez me volví loco por una cacatúa, y eso sí que no le gustó nada al doctor
*...
-Oiga, señorita, ¿usted nunca ha estado loca por nada?
*¡Síííí! ¡¡¡Por usted!!!¡¡¡Ahora!!!
-Ohhhhh. Pues... pues... pues...
*Vaya, no encuentra la palabra, ¿eh? Yo le voy a decir unas pocas (se levanta, de pronto sensual, provocativa, le guiña un ojo) ¿Qué tal si por una noche nos comportamos como marido y mujer, mi amorcito?
-Sí, claro, yo...
*¡¡¡Pues súbete a la litera y duérmete de una vez, pedazo de gilipollas!!!

21 comentarios:

Oriana P. S. dijo...

Jajajaja...
Hay que ver lo que pasa por tu cabeza.
Me encantó.

Besos.

jose rasero b. dijo...

Me encanta encantarte Oriana
...cabecita loca...
Besos en un tren

Monica dijo...

Que bueno, sin lugar a dudas inesperado final......... jajaja
La de cosas que ocurren en unas literas, si yo te contara............
Un besazo.

jose rasero b. dijo...

Uy, pues cuenta, cuenta, Mónica
Besooos

ZAYADITH HERNÁNDEZ dijo...

jajaja...que bueno!!!! pero a los maridos se les trata así???? que no! que lo ha tratado muy bien! jaja
besitos.

jose rasero b. dijo...

Nó sé, Zayadith, nunca he sido marido, pero al tipo este le hacía falta ponerlo en su sitio ya...
Besos

fran dijo...

muy bueno Jose, real como la vida misma,típico comportamiento de "parientas".

jose rasero b. dijo...

jajaja, quillo, como tescuche la milagri, diceselo tú, pichou
Saludos Fran

Alejandro Ramírez dijo...

Me gusta el personaje del hombre y todo es un diálogo absurdo.

Un abrazo.

jose rasero b. dijo...

Sí, Alejandro, siempre me encantó el teatro del absurdo de Ionesco, y otros. Estos Desencuentros van en essa línea
Abrazos

Andrea dijo...

Ay, me encanta el absurdo. Siempre me han gustado las pelis y libros del estilo. El diálogo genial, Jose. Me la imagino levantándose sensual y encarándolo, jaja Muy bueno! Un beso señor.

Dave Strife dijo...

Me ha encantado, jajaja, muy bueno el final, me has sacado una sonrisa. Por cierto, me ha alegrado mucho verte siguiendo el blog, un saludo! =)

jose rasero b. dijo...

Ay, señorita Andrea, sabéis cuánto me complacen sus voces,a excepción, claro está, de lo que no debiera estar!
Besos ariscos (jajaja)

¡Bienvenido Deave! Me alegra verte por aquí. Nos leemos
Saludos

eva- lazarzamora dijo...

Jajajajj es buenîsimo.
El final te ha quedado bordao...
al final fue ella la que lo dejô sin palabras al pobre, con lo buena gente que parece.
Un pelîn bocazas, pero para un viaje en tren lo hubieran podido pasar super diver juntos.
La verdad es que ella era también un poquillo antipatiquilla.
Jajajj me parto.

Buen cuento.

Un beso.

jose rasero b. dijo...

Es verdad, podrían haber tenido unas tertulias estupendas, pero sí, ella era un poco estirada. No quiero imaginarme como será el marido jajaja
Besos Eva

Martín dijo...

El dialogo es sensacional. El final me hizo acordar mucho a un viejo chiste. Muy bueno! Saludos

jose rasero b. dijo...

Gracias Martín por tus voces.
Saludos

Chu dijo...

Pues sí que es divertido!! jajaja
He pasado un ratito estupendo, ¿no hay una tercera litera?

jose rasero b. dijo...

Si quieres nos la inventamos, Chu.
Me alegro de verte por aquí
Besos

María Albertí dijo...

Estaba la pareja de un pesado…, yo estaba en el camarote de al lado y no pegué ojo.
GENIAL!, besos

jose rasero b. dijo...

Hola maría Alberti! Encantado de verte por aquí
Besos