miércoles, 11 de noviembre de 2009

3 - Madame Clora


El silencio impregnó la estancia desde el momento mismo de la aparición de la enfermera-jefe, las palmas huyeron tras los sillones y el televisor fue apagado con insólita celeridad.
Madame Clora, que así se la conocía, era una mujer corpulenta, oscura en sus pensamientos y soberbia en el carácter. De rostro abotargado y altivo empujaba ahora con aire desdeñoso un carrito con botellitas de zumo y unos vasos de plástico con pastillas de diferentes colores en su interior.

Llamando por su nombre a cada uno de los enfermos les fue dispensando su medicación. Uno tras otro recibían y tomaban sus respectivas píldoras, tras lo cual se dirigían en callada procesión a sus habitaciones. Badián fue el último.

Asombrado ante el efecto devastador de aquella presencia en los hasta hacía un soplo felices alborotadores y viendo el porte de la misma prefirió postergar sus preguntas para un momento más propicio.
Madame Clora le puso en la mano un comprimido de color rojo, que él tomó sin rechistar ayudado por un trago de zumo de naranja, mientras la enorme mujer clavaba sus envanecidos ojos en él. La expresión de la enfermera jefe parecía traslucir un interés obsceno que el joven decidió pasar por alto. Como si nada dijo adiós y dirigió sus pasos hacia su habitación. Durante todo el trayecto a lo largo del mortecino corredor sintió aquellos ojos de baba recorrer en deseo su cuerpo, pues, aunque Badián era de rostro escandaloso en su fealdad, como se verá en adelante, lucía en cambio una figura acostumbrada a provocar turbadoras atracciones a su alrededor. Por fin dobló a la derecha y se introdujo en la habitación número 10, recordando entonces que no compartía ésta con nadie. Maldijo tal circunstancia. Con las alarmas encendidas se desnudó e introdujo en la cama, temeroso ante la posible aparición de la sanitaria. Por suerte, no sucedió nada y se durmió al instante.
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Nota del autor: las próximas entregas aparecerán los martes de cada semana.
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Foto: jose rasero
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13 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Seguiré con interés las próximas entregas. No digo nada todavía. Espero Un placer leerte. Hasta pronto.

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Hasta el martes hay que esperarr? Pucha... Me gustó mucho!
Cariños!

Carmela dijo...

Guau!!Me he quedado con ganas de más ajajaj No dudes de que el próximo martes estaré aquí, dispuesta a leerte con gran interés. Seguro que al final la enfermera no será tan mala como parece.
Muchos besetes!!

LA CASERA dijo...

EL MIERCOLES TENGO EL MENTALISTA.
EL JUEVES TENGO GRAN HERMANO.
EL VIERNES ME VOY CON LOS AMIGOS.
EL SÁBADO REPITO CON AMIGOS, JEJEJEJE
EL DOMINGO TENGO DOCTOR MATEO.
EL LUNES TENGO LA SEÑORA Y
EL MARTES TENGO A BADIÁN.
AY!!!! ME VAIS A MATAR ENTRE TODOSSSS
JAJAJAJAJAJA
YA ME TIENES ENGANCHADA, PERO POR FAVOR, QUIEN ES RUBIIIIIIIII

zayi dijo...

Me gusta este Badián...no sé pero es un personaje misterioso... ahora la descripción de la enfermera me ha dado miedo...me la imaginé y me dió un no se qué....
Besitos.

Como lluvia dijo...

Se pone interesante la historia, aunque mi mente ya trabaja y también se hace preguntas, pero esperaré acontecimientos...

Saludos,

Verónica dijo...

Un relato por entregas, como los de antes .....

Aquí estaremos, pendientes de esa maléfica enfermera jefe y de sus pastillas.

Un beso

jose rasero b. dijo...

Gracias a tod@s por vuestros comentarios y por seguirme en este proyecto de novela. Lo de publicar las entregas sólo los martes no es por hacer sufrir a nadie, jeje, simplemente es que no doy para más. Acerca de las dudas que en algun@s han surgido en torno a Rubí, deciros que Rubí es una chica aficionada al cante y al baile que se haya ingresada junto a los demás (es un personaje más)
Besos masivos!!!

jose rasero b. dijo...

Creo que no lo hago muy bien. No debería darse esa confusión con Rubí. No sé...

estoy_viva dijo...

Pues el martes estare esperando esta apasionante historia, sabes esa enfermera sigue existiendo en algunos hospitales, cuando era niña teniamos una que todos le teniamos panico.
Besos
mari

María dijo...

Ya me atrapastae con esos personajes tan pintorescos y el misterio a lo Robin Cook. Ahora tengo una cita todos los martes. Saludos

eva-la-zarzamora dijo...

Estoy esperando el zapateao cuando la sargento de la enfermera jefe esté durmiendo ;)
Vale, ya sabemos que toca los martes.
Esto me recuerda las novelas por entregas y aún lo pone más emocionante si cabe.

Besos.

Mario dijo...

Otra vez por aquí...

Me entrego, en cuerpo y verbo, a tus entregas de los martes.

Te visito algunos días. Veo tus fotos y casi siempre salgo sin dejar huella. Otras, como hoy, no puedo irme sin dejarte este punto y seguido.